Islas Phi Phi
Travel Location: Phi-Phi-Islands,Thailand
Después de dos días de descanso yo ya estaba algo inquieto. Eso de estar todo el día en la playa como parecía que era la intención de mis amigos alemanes no iba conmigo. Así que estuve informándome de las posibles excursiones que se podían realizar desde Khao Lak.
Varias eran las posibilidades así que propuse una a la que seguro que no iban a poner pegas (al menos antes de hacerlo) puesto que era un viaje en barco para hacer snorkling viendo los fondos marinos en las proximidades de las islas Phi Phi.
Hubo que levantarse temprano para estar listos a las 8 de la mañana en la entrada del hotel donde nos recogería el mismo transporte que me había traído del aeropuerto de Phuket. El viaje duró aproximadamente unas dos horas hasta la Marina donde nos encontramos varias excursiones antes de separarnos cada una a nuestro barco respectivo.
El barco era relativamente nuevo y el capitán, un tailandés con mucho genio como demostraría más tarde cuando alguno de los turistas llegó tarde al barco, tenía a 3 niños como ayudantes que se manejaban con mucha soltura en las labores de marinero.
Nada más salir de la marina me llamó la atención el paisaje. Ví los primeros y únicos palafitos a los que asociaba Tailandia por las fotos del viaje de mis padres hacía 30 años. Había gente recolectando algo en una de las orillas. Pronto nos adentramos en el mar y comenzaron a surgir un buen número de islas e islotes frondosos rocosos y con vegetación selvática. La verdad es que la vista era impresionante y comencé a sacar fotos con el barco en movimiento.
Nuestro destino eran las islas Phi Phi, íbamos a parar en Ko Phi Phi Don y Ko Phi Phi Ley. Este archipiélago se encuentran en en el mar de Andamán. Este archipiélago pertenece a la provincia de Krabi, una provincia al sur del país.
Ko Phi Phi Ley es la segunda isla más grande del archipiélago al que pertenece, siendo únicamente superada por Ko Phi Phi Don. La isla consiste en anillos de roca sedimentaria que crean una gran bahía, la bahía Maya.
En esta bahía se rodó la película “La Playa”, protagonizada por Leonardo di Caprio. Maya Bay era la playa más fantástica del archipiélago, pero después del rodaje de la película el turismo la ha destrozado. Está totalmente invadida de turistas y ya no tiene nada de paradisíaca. En 2006 el Supremo condenó a la 20th Century Fox y a su representante en Tailandia, Santa International Film, a restaurar el medio ambiente en esta isla. De todos modos todavía queda algo de la arena blanca y el agua cristalina.
Esta isla era completamente virgen antes del 2004, después, comenzó a pertenecer en toda regla al Parque National Phi Phi y todo fue reordenado: construcción de baños, indicaciones, corte de parte de la vegetación autóctona, ceniceros por toda la playa y planes de futuro de construir bungalows también; además de incluir una tarifa de entrada de 20 baht por persona. Todo el encanto de la isla ha desaparecido debido al turismo masivo de la zona. Por no hablar de los corales que existían en la bahía de Maya, que están prácticamente destruídos debido principalmente a las numerosas lanchas y embarcaciones modernas de gran tamaño que atracan a diario en la propia playa.
El viaje continuó haciendo diferentes paradas para contemplar distintas vistas y practicar el snorkling. Para mí la más curiosa de las paradas fue la que realizamos en la cueva de los “gitanos del mar”. Este pueblo, también llamados Bajaus, vivían normalmente en las islas del mar de Andamán, pero también había cominidades al suroeste de Filipinas, Noroeste de Malasia y Norte de Indonesia.
La mayoría de los Bajaus son pescadores y viven de la generosidad del mar. Su creencia fundamental son sobre los espíritus que han contribuido a la formación de una comunidad tranquila y serena, pues se distingue por el recto comportamiento social. En concreto esta comunidad vivía del comercio de los nidos que se encuentran en el interior de la cueva y que son vendidos para los restaurantes de China y Japón. Hoy en día ya no viven en la cueva sino que están instalados en islas cercanas aunque siguen con el derecho de comerciar con las mismas.
La siguiente parada fue en una isla para almorzar, en un buffete perdido en una isla donde había poco más que ese restaurante. La siguiente parada fue en Monkey Beach, una playa llena de monos que se dejaban alimentar con todo lo que le ofrecían los turistas.
Después comenzamos el camino de regreso parando en una pequeña isla casi sin vegetación llena de hamacas y puestos de refrescos. Nosotros llegamos ya cuando la mayoría de los barcos se marchaban por lo que pudimos descansar al menos un rato antes de emprender nuestro camino de regreso.


