Fin de año en Khao Lak
Travel Location: Khao-Lak,Thailand
Tailandia siempre ha sido famosa por sus idílicas playas tropicales; y las costas doradas de Phuket y Pattaya son conocidas en todo el mundo. Decenas de fabulosos complejos turísticos se encuentran a lo largo de estas costas.
Tailandía es ideal para buscar un tranquilo refugio en una isla remota o divertirse con la familia en grandes instalaciones.
El Reino de Tailandia se iba a convertir el segundo país del hemisferio sur donde iba a pasar un fin de año. Dos años antes había estado en Namibia. Así que no era la primera vez que celebraba el fin de año en la playa, pero no por eso dejó de ser especial.
Mis amigos habían reservado una mesa para celebrar el fin de año en el hotel donde nos quedábamos. Cuando llegué, la mayoría de los turistas europeos ya habían empezado a cenar (no iban a olvidar sus costumbres horarias).
Eran las 8 de la tarde cuando llegué al restaurante. La cena era un buffete mezcla de comida occidental y comida oriental por lo que me pude recuperar algo de la dieta japonesa.
Durante la cena hubo un espectáculo para amenizar la velada que contó con diversas actuaciones. En el escenario había un gran reloj digital proyectado en una pantalla gigante que iba a ser el sustituto del reloj de la Plaza del Sol. No podían faltar diversos bailes típicos. Después hubo una representación de uan boda tailandesa y continuaron algunas actuaciones con play back de canciones conocidas.
Entre actuación y actuación hubo un simulacro de combate de boxeo tailandés, primero en el escenario y luego sobre un tronco que habían puesto en la piscina. Hubo también un comefuegos y un dúo formado por un americano y un tailandés que cantaron con su guitarra canciones de toda la vida.
La hora se iba acercando, yo hice algunas llamadas aprovechando la diferencia horaria para felicitar el año nuevo con algunas horas de diferncia. Yo iba a entrar en 2009 seis horas antes que lo que hubiera sido normal para mí.
Durante la cena ví como había una especie de globos que la gente inflaba quemando unas pastillas que tenían inocorporaas y que se elevaban al cielo. Hubo quién lo mandó antes de la hora y quien como nosotros lo hicimos después de media noche.
Me explicaron que en las playas del Pacífico y del Índico es típico elevar esos globos al cielo en fin de año (el caso es que yo lo vi todas las noches que estuve allí) para pedir deseos o para esperar la buena suerte en el año entrante. Creo que esta tradición tuvo su origen en China y ahora es de obligado cumplimiento para turistas y nativos.
Mientras se acercaba la hora el gerente del hotel se dedicó a hacer algunos sorteos entre los asistentes a la cena. Los afortunados eran sacados al escenario y con unas entrevistas en inglés macarrónico tenían que decir de donde venían y como se llamaban antes de recoger su botella de vino o su fin de semana en un hotel de la zona. Suecia, Austria, Suiza y Alemania eran los orígenes que más se repetían…
Y por fin las doce de la noche… sin campanadas ni uvas pero con globos y fuegos artificiales. El brindis por el año nuevo dio paso al lanzamiento del globo. Pronto el cielo se llenó de globos que a modo de estrellas fugaces aguantaban iluminando unos diez minutos la noche tailandesa mientras desaparecían en el firmamento.
No aguanté mucho más. De todos modos, la gente empezó a desfilar una vez que había pasado la media noche. En España contiúa la fiesta una vez que sonaban las campanadas, aquí parecía que las campanadas era el final de la fiesta y poco a poco empezaban a recoger el restaurante como diciendo que ya toda había terminado.
Yo me había levantado temprano y estaba bastante cansado. Había que añadir al cansancio que también existía diferencia horaria entre Japón y Tailandia y todo ello, más el viaje habían minado mis fuerzas. Al día siguiente iba a ser un día de descanso
Un nuevo año empezaba y muchas ilusiones volvían a renacer. ¿Qué nos depararía este año nuevo?


